Evangelio 2018

13 mayo, 2013 – Espiritualidad digital

¡Recógete!

    Jesús ha ascendido al Cielo, pero no nos ha dejado solos. El Cielo se derrama en lo más profundo del alma, y, desde lo más profundo, el alma asciende al Cielo. No diré que estamos comunicados, porque no se trata de hablar por teléfono. Estamos en comunión, porque Dios y el alma se unen allí, en lo más profundo. Sin embargo, muy pocos entran en ese santuario.

    Está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Tus sentidos y potencias, como un rebaño, andan dispersos y pastan lejos, en mil afanes. Tienes el cuerpo ante el sagrario, la cabeza en tus problemas, la imaginación en tus recuerdos, los sentidos en tu dolor de cabeza, y la voluntad en tus proyectos; apenas le has dado al Señor las posaderas (y no digo que sea poco). ¡Recógete! Haz que ese rebaño se congregue para entrar en el sagrario del alma y encontrarás a Jesús. Allí vendrá el Espíritu en Pentecostés; pero, si sigues disperso, no estarás presente cuando llegue. Date prisa ¡Recógete!

    Hace 96 años María dijo en Fátima: vengo del Cielo. El Cielo está muy cerca.

(TP07L)