Liber Gomorrhianus

6 Mayo, 2013 – Espiritualidad digital

«Mira que te lo dije, Paco…»

    La práctica del «te lo dije» es de pésimo gusto. Bastante tiene el pobre Paco con la multa que le han atizado para que encima vengas tú a rebañar: «¡Mira que te lo dije, Paco, que no corras tanto que hay radares, pero tú, venga, como si oyeras llover!». Haces mal, Felisa, porque, para dejar claro que tenías razón, humillas al pobre hombre, que ya sufrió su castigo. Y por veinte kilómetros de más, anda ahora multado y humillado, mientras tú te regodeas en su desgracia.

    Jesús también practica el «te lo dije», pero de otra manera y por otros motivos. Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os la había dicho. Él conoce la soledad del fracasado. Y a los suyos, más que éxitos nos ha anunciado aquí fracasos y soledades. No es el siervo más que su señor (Jn 15, 20). Su «te lo dije» significa: «recuerda, cuando te encuentres con la Cruz, que nada marcha mal. Todo va según el horario previsto, no por ti, sino por mí. No olvides que estoy contigo. Sé fuerte. Me tienes a tu lado». Es distinto de lo de Felisa. Descansa, Paco…

(TP06L)