Evangelio 2018

20 abril, 2013 – Espiritualidad digital

Mis ovejas…

    Mis ovejas escuchan mi voz… ¿Eres de los que hablan si parar cuando rezan, o también callas para escuchar lo que Jesús te dice? Y yo las conozco… ¿Has rezado alguna vez en silencio, arrodillándote ante el sagrario y dejándote acariciar en lo profundo del alma por la mirada de Jesús Eucaristía que te conoce y te comprende? ¡Prueba! Y me siguen… ¿Eres de los que caminan tras las huellas del Señor, o de los que le dicen «ven conmigo para que me salga con la mía»? Yo les doy vida eterna… La vida eterna es para ya; cada vez que comulgas estás viviendo eternidad. Disfrútala. Y nadie las arrebatará de mi mano… No tengas miedo. Todos los demonios juntos no podrán apartarte de Jesús. No prestes atención a tentaciones ni agobios. Sois invencibles.

    El Padre, que me las ha dado, supera a todos… ¿Ves lo importante que eres para Dios?: eres el regalo que el Padre ha hecho al Hijo. «¡Vaya regalo!», dirás. Y, sin embargo, fíjate con qué cariño te mira Jesús. Algo tendrás.  Y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre… Nadie, salvo tú mismo. Por eso, pídele: «¡Señor, que jamás me separe de ti!».

(TPC04) – 4º domingo de Pascua (ciclo C)